Habla de la Revolución con un deseo infinito. La Revolución no como concepto, sino como hecho. Ada no es una mujer triste, aunque perfectamente pudiera serlo. Demasiado pronto se fueron su hijo y esposo, demasiado pasó y luchó. Llora y los recuerda: las horas en el hospital, el luto, las fotos, los malestares, el dolor…aquellos días inciertos. Siente (siento) profundamente la ausencia. Pero Ada es una mujer fuerte, fuerte en mayúsculas, comprometida con su tiempo y su Isla. Hay que escucharla, recorrer su historia y contarla. Se lo debo, por ser valiente.
Read more Ada Caballero: unir a las generaciones