Habitar

  • Por Isabel Hechavarría Hernández
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Antes de aprender a ser otras mujeres sobre un escenario, María Luisa Clark tuvo que conseguir que la dejaran ser artista. Llegó al Teatro Lírico de Holguín siendo muy joven, con una voz que todavía debía formarse y una timidez difícil de conciliar con todo lo que vendría después. Sin embargo, el primer obstáculo no estuvo en ella, sino en casa. Su padre conocía bien el ambiente teatral, se definía como “ratón de camerino” y no quería que su hija entrara en aquel mundo del que, según decía, no podían contarle cuentos.

Desplegándose

  • Por Isabel Hechavarría Hernández
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El arte emergente tiene un problema con su propio nombre. Parece hablar de algo que apenas asoma, como si todavía debiera demostrar que merece quedarse. También suele confundirse con juventud, novedad o experimento. Pero emerger no es una estética. Es encontrarse en ese momento en que una obra comienza a circular, una voz empieza a reconocerse y todavía no existe alrededor de ella todo el aparato de exposiciones, publicaciones y legitimaciones que más tarde puede convertir un nombre en trayectoria.

Ojú-inú: mirar desde adentro

  • Por Isabel Hechavarría Hernández
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Un buey agacha la cabeza sin saber todavía que el título ya lo ha condenado. En otra pieza, un rostro consigue sobrevivir entre una maraña de negros y rojos: apenas dos ojos y una boca amarilla bastan para que toda la superficie comience a mirarnos. Más allá, un recuerdo de infancia aparece fragmentado entre azules, arquitecturas y un ave que parece custodiar aquello que el tiempo no consiguió borrar.

Rubén y sus Otros

  • Por Isabel Hechavarría Hernández
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A Rubén Rodríguez se le puede encontrar en muchos lugares. En las páginas de un libro, en una redacción, frente a un aula, en la memoria de quienes alguna vez lo escucharon hablar de periodismo o aprendieron a mirar un cuento de otra manera. Quizá por eso contar a Rubén desde una sola mirada sería condenarlo a quedarse incompleto. Hay tantos Rubenes como formas ha encontrado de entrar en la vida ajena. Ninguno basta por separado.