Estadio de Nizhni Nóvgorod, se medían en cuartos de final dos campeones del Mundo: el Uruguay de “El Maestro” Tabárez y la Francia del titular del ‘98, Didier Deschamps. Los antecedentes entre estos equipos en Mundiales favorecían a los “charrúas”, que se habían llevado la única victoria en tres duelos. Galos y “celestes” llegaban, además, en rachas de ocho y siete partidos sin conocer la derrota, respectivamente.