De amores y esperanzas
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Sus ojos negros, como noche cerrada, resaltan en su rostro cubierto casi, totalmente, por el nasobuco verde. La cofia “símbolo de pureza y servicio a la humanidad” adorna la cabeza de la joven enfermera, quien bajo del primer torrencial aguacero de mayo ha hecho su entrada en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital pediátrico Octavio de la Concepción de la Pedraja.
- Por Lourdes Pichs Rodríguez
- Categoría: Holguín
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