Con la décima a cuestas
+

Si no hubiese sido por su predisposición genética, hoy Santiago de Cuba tendría un hijo en el lomerío de Realengo 18. O Matanzas, un técnico en maquinaria agrícola. O La Habana, un policía oriental más. Pero sabía que su destino era la música y salió a buscarlo. Emiliano Sardiñas, el décimo de 14 hijos, nació para “inventarla en el aire”, por esa capacidad de pensar muy rápido, manejar la palabra y jugar con los versos a una velocidad tremenda.
- Por Rosana Rivero Ricardo
- Categoría: Cultura
- Visto: 4185


