24 de febrero: destellos de libertad

En 1878, con la entrega de las armas en El Zanjón, los hombros de los cubanos cargaban un gran pesar. A pesar de las objeciones, ni siquiera la más valerosa protesta en Baraguá ni los intentos independentistas posterioresalcanzaron fuerza suficiente como para enfrentar el desgaste y las contradicciones tras10 años de una guerra que, aunque repleta de glorias, lastimó también la unidad de una nación e hizo sufrir a sus hijos carentes de libertad.
- Por Susana Guerrero Fuentes
- Categoría: Opinión
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